Post 12 años: una docena toguitaconeando


              El doce es un número especial. Los huevos, por alguna razón que desconozco, se cuentan por docenas y doce eran las tribus de Israel o las plagas de Egipto. Así que el doce, a pesar de que no lo parezca, es un numero redondo para muchas cosas. Películas como 12 fuera de casa, 12 hombres sin piedad o Doce del patíbulo así lo atestiguan.

              En nuestro teatro el número doce no tiene una especial trascendencia. Ni siquiera el 12 paradigmático de los jurados americanos coincide con nuestros miembros del jurado , que son 9 más dos suplentes.

              Sin embargo, en nuestro escenario particular el doce sí que adquiere una particular importancia. Porque, a lo tonto a lo tonto acabamos de cumplir doce añitos de blog. Hace nada menos que doce años esta fiscalita tuvo la ocurrencia de inaugurar el teatro que se ha convertido en el escenario de un montón de cosas.

              Aquí hemos vivido reformas y cambios, hemos pasado del papel a la digitalización, de los juzgados a los tribunales de instancia, del calor extremo al frío pelón. Hemos vivido pandemias e inundaciones, y nos hemos hechos eco de hechos terribles como la Dana que asoló mi tierra.

              El blog ha sido testigo de mi evolución profesional tanto como fiscal como en l literatura. Dio cumplida cuenta de la presentación de mi primer libro, Mar de lija, cuando hoy, pasada una docena de años, llevo ya catorce . También de mi evolución como profesional, desde una fiscal de trinchera con especial dedicación a la violencia de género, a mis nuevas responsabilidades, sumadas a la violencia de género, en delitos de odio y de memoria democrática. Y, por supuesto, de mi dedicación a la portavocía, que empezó en 2008 y duró once años, y hoy ha vuelo a ser de mi responsabilidad, aunque ahora de modo compartido.

              Y, claro, tanto al blog como a mí nos han dado reconocimientos que han alegrado nuestras vidas. El blog fue premiado como mejor blog personas en los premios 20 minutos después de ser finalista varios años, y también recibió el premio al mejor post jurídico . En cuanto a este humilde fiscalita, he tenido el honor de recibir distinciones de la Policía local, de las Cortes Valencianas, del Consell Valencia de cultura, de la ONCE y de varias entidades que luchan por la igualdad y me han hecho sentir especialmente orgullosa. Amén de alguno que otro premio literario, que también se agradece y mucho. Pero es lo que tienen los años, que cuantos más pasa, más cosas pasan por ellos.

              Entre estas cosas, está el aniversario de mi promoción de fiscales, que ya hemos cumplido las bodas de plata, y superados los 30 años, y vamos a por unos cuantos más. Algo que también conté desde el escenario de nuestro teatro.

              Aunque hay algo en lo que me gustaría hace hincapié. Muchas de las páginas de este blog toguitaconado, tanto en relatos de ficción como analizado cuestiones o contando anécdotas, se han centrado en cuestiones como la desigualdad, los derechos humanos y las cosas que los ponen en riesgo, como la violencia de género los delitos de odio, la memoria democrática, entre otras muchas. Y sería mi deseo no tener que dedicar tanto tiempo a ello, no porque no quiera sino porque ya no sea necesario. Ojalá alguna vez se cumpla mi deseo.

              Hasta entonces, aquí estaremos. Celebrando los aniversarios toguiaconados año tras año y dando mi aplauso más sincero a todas las personas que me siguen leyendo, o a las que acaban de conocerme. Mil gracias.

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