Pactos: ¿Pactan por Justicia?


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A veces, no todo es tan bonito como se ve en el escenario, o tras la pantalla. Las fricciones entre estrellas, las rivalidades, los intereses de los empresarios o de las productoras e incluso alguno que otro más oscuro e inconfesable, hacen que haya que transigir, ceder y negociar para que la función llegue a buen fin. Tal como hacían quienes trataban de esquivar a la censura en La Corte del Faraón, o como debe hacen productores o distribuidores para estrenar en la fecha más propicia, colocar a una determinada estrella que quieran promocionar o cualquier otra cosa. Pactar es la clave. Hasta cuando de arte se trata. Aunque pueda no parecerlo.

Y, como siempre, nosotros no vamos a ser una excepción. Más bien al contrario. Que digo yo que, como la Justicia emana del pueblo, deberían contar con él, cuando deciden algo. Y, aunque no podamos todos meternos a negociar –ni en el camarote de los Hermanos Marx cabríamos-, bien que nos podrían hacer un sitio. ¿O no?

Pero hete tú aquí, que justo cuando me hallaba haciendo estas reflexiones en el modo voz en off que cuando quiero me arrogo –para algo este teatro es mío-, algo me ha sacado de mis ensoñaciones. Confieso que tengo la -¿mala?- costumbre de ponerme la televisión de música de fondo, desde los tiempos en que Espinete fosforecía con sus púas rosas mientras yo hincaba los codos. Así que esta vez me ha venido bien para no meter la pata con el estreno que estaba montando.

Porque mientras le doy a la tecla, algo me deja entre ojiplática y toguientusiamada. Supongo que cuando se abra el telón ya será del dominio público, pero yo no podía dejar de hacerme eco. Que no en balde estoy Al filo de la Noticia.

Y no es para menos. Escucho que se ha llegado a un acuerdo, por fin, y que el Gobierno en funciones ha decidido, por de pronto, y en tanto terminen las negociaciones, suspender la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, al menos hasta que doten de medios suficientes para hacerla efectiva. Algo es algo. Y que, para ello, se publicará antes de terminar el año una ampliación de las plazas de fiscales y jueces, duplicándolas. Y retrasando de paso un poco la fecha del examen, que parecía escasa con todo lo que se les había caído encima. Y también las de LAJ y funcionarios. Con creación de Juzgados incluída. Que si hay que ir se va, que ir para nada es tontería.

Y no solo eso. En el pack de medidas entran otras leyes, que también se suspenden para darles, al menos, una vuelta. Las noticias aún no son muy fiables, pero fuentes bien informadas dan por seguro que entre ellas se encuentran la llamada Ley Mordaza y una parte importante del Código Penal, entre la que se encuentra la prisión permanente revisable.

Respecto de otras disposiciones se ha llegado al acuerdo de hacerlas desaparecer. Y la primera de ellas la de las tasas judiciales, que parece ser que fue un error eso de eliminarlas solo para las personas físicas, y ahora han decidido enmendarlo, y que nadie, absolutamente nadie, tenga que pagarlas. Ni personas jurídicas ni, por supuesto, las ONG,s, que tanto bien hacen en este tiempo de solidaridad. De hecho, dicen que el propio Ministro va a llamar al maratón solidario para poner a disposición el importe de lo recaudado, que lo tenía bien guardado esperando el momento pese a lo que decían los maledicentes. Es que no se puede ser mal pensado.

Pero no solo están pensando en derogar, que no nos falte de nada. También se legisla en positivo, y por eso me llega que está a punto de ser publicada una disposición que facilita la solución a los refugiados, y otra complementaria que reconoce muchos derechos a los inmigrantes. Y la noticia no viene sola, que la acompañan imágenes de operarios desmontando las concertinas de las vallas.

Y me dicen también que se ha aprobado una partida presupuestaria para la Violencia de Género, y que por ello están llamando ya a todo el personal de las Oficinas de Atención a Víctimas que se desmantelaron, porque vuelven a pleno rendimiento. Con más casa de acogida y recursos asistenciales. Y lo mejor, que a partir de Enero se impartirá educación para ello en las escuelas e Institutos, con prácticas en todos esos centros que se reabren y todo.

Lo cierto es que no doy abasto para hacerme eco de todo. Ni que fuera los reporteros de Primera Página, y más acostumbrados como estamos que lo nuestro fuera a Tercera o Cuarta Página.

Pero hay algo que es preciso destacar. Nos invitan a una boda. La de los sistemas informáticos de Fiscalía y Juzgados. Con Lexnet como madrina. Y dicen que tenían previsto regalar pendrivers como recuerdo pero ya no hacen falta porque la conexión es automática.

Así que ahí lo dejo. Que estoy demasiado ocupada poniendo lentejuelas a mi toga y mis tacones para estar a la altura.

Con puñetas de luxe. Como las que nos hacen todos los días. Y como quizás os haya hecho esta voz en off antes de recortar el muñequito para pegar en las incautas espaldas togadas, antes de ponernos a aplaudir.

Porque todo esto no es más que una inocentada. ¿O no?

 

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