
El juego siempre paree tener connotaciones negativas. Y el cine y la literatura han contribuido a ello con obras como El jugador, Living las Vegas y, en el extremo opuesto, cintas como Los Bingueros. Y es que el azar nunca ha tenido demasiado buena fama.
En nuestro teatro, los juegos de azar tienen su espacio, que más de una vez ha dado lugar a pleitos de importancia. Amigos o familia que rompen sus vínculos más estrechos para convertirse en enemigos acérrimos por culpa de un premio compartido a la lotería o a cualquier otro juego.
Todavía recuerdo, cuando era muy pequeña y ni siquiera soñaba con mi toga y mis tacones, que mi padre celebraba una gran victoria como profesional. Había ganado el primer juicio en el que se reconocía el derecho de cobrar parte del premio de un bingo acumulado a la compañera de mesa con la que la afortunada compartía cartones. Mi padre estaba tan contento con aquello que hicimos una celebración por todo lo alto, aunque más aun lo estaba la clienta en cuestión que fue quien, al fin y al cabo, proporcionó el jamón con el que festejamos la victoria. Así que no todo lo que se relaciona con el juego ha de ser malo.
Pero hay veces en que el juego no solo no es malo, sino que es bueno. Muy bueno, para ser exacta. Y, aunque haya quien ya se imagine de qué voy a hablar, que llegadas estas fechas y conociéndome pudiera ser, lo explicaré de nuevo. Porque la ocasión lo merece.
La lotería de la madrina es una lotería especial, tan especial que siempre se gana con ella, aunque no toque. ¿Y cómo puede ser eso? Pues muy sencillo. Porque esta lotería no solo es un juego de azar, sino mucho más. Es la punta del iceberg de una inmensa obra social que nació tras el fallecimiento de la que fuera la primera fiscal de sala de Violencia de Género, Soledad Cazorla . Según ella dispuso se creó un Fondo de becas destinadas a sufragar la educación de aquellos niños y niñas que perdieron a su madre en un asesinato machista. Una gran necesidad de la que se habla poco.
Imaginemos por un momento lo terrible que debe ser quedarse en una situación de orfandad por esta razón. Es difícil, pero tratemos de ponernos en la piel de estas niñas y niños. Y pensemos que, además de lo duro que debe ser vivir con esto toda la vida, deben enfrentarse a que su vida y sus rutinas se den la vuelta como un calcetín. Con una madre muerta y un padre en la cárcel, por ejemplo, las expectativas de estudiar una carrera, o un máster, o cualquier otra cosa, se esfuman. En muchos casos, además, al dolor hay sumar los problemas económicos. Y hay quien no ha tenido otro remedio que dejar los estudios y trabajar en lo que salga. Sobre todo, si hay otros hermanos a los que sacar adelante.
Así que esta pandemia terrible que es la violencia de género suma a su reguero de dolor y muerte otras consecuencias más desconocidas. Todos esos niños y niñas que nunca llegarán a ser lo que podrían haber sido si la violencia machista no se hubiera cruzado en sus vidas. El mundo podría haber perdido a científicos notables, a médicas, arquitectas, deportistas o artistas de cualquier clase. Podrían ser muchos los descubrimientos que no se hubieran hecho y las obras que no se hubieran creado. Y nunca llegaríamos a saberlo.
Y aquí es donde entra ese juego del que venía a hablar hoy, la lotería de la madrina. Con este juego lo que se sufragan son becas para esas criaturas cuyas vidas quedaron truncadas por la violencia de género. No podemos quitarles el dolor, pero sí podemos conseguir que sigan estudiando, y lleguen a ser lo que hubieran querido ser si sus madres no hubieran sido asesinadas. Y el mundo no se quedará sin sus descubrimientos ni sus obras. Así de sencillo y así de importante.
Por eso decía al principio que en este juego se gana, aunque no toque. Porque el fin merece la pena. Sin duda.
Ahora solo me queda el aplauso. Y, aunque lo daré a cualquiera que compre de esta lotería maravillosa de la que tengo el honor, un año más, de ser madrina, será todavía más grande si el número elegido es el mío. Con solo hacer clic, ya es nuestro. Pero dejo el enlace aquí abajo por si acaso. Que lo que abunda no daña
https://www.playloterias.com/la-loteria-de-la-madrina-susana-gisbert?s=08